Estoy en una semana de furor cosmético. Decidí tomarme en serio mi corte de pelo y me metí en la peluquería de Giordano. Al lado se cortaba el pelo un famoso canoso y bigotudo. Repasé mi catálogo de famosos y bigotudos: no era Lopez Murphy, ni Aníbal Fernandez, ni alguno de los Les Luthiers. No sé quién era, pero lo atendían como si fuera famoso, tenía dos personas que le sostenían espejos para que se viera la nuca. A mí no me sostuvieron ningún espejo. Es más, el peluquero me preguntó si no me molestaba moverme de silla así podía mirar el partido.
El furor cosmético continuó cuando salí de la peluquería, me puse a recorrer negocios buscando una afeitadora. "Pero tiene que ser de esas que sirven para recortar patillas y bigotes, una de las chiquitas, porque de las grandes ya tengo y no me sirve", le expliqué al tipo de Frávega. Preguntá en Garbarino, me sugirieron. En Garbarino me habían sugerido preguntar en Frávega. Fui a Ozores. Tampoco, preguntá en el Farmacity. "Busco una maquinita para recortar patillas", le pregunté a una chica con un pulverizador de perfume en la mano. "Máquina para recortar pastillas no tenemos", contestó. "No, no, PASTILLAS no, PATILLAS, sin ese". "Ah, tampoco". Se ve que esta chica tiene el oído acostumbrado a ese pedido repetido. Parece que Buenos Aires está lleno de gente recortando pastillas.
Posted by Xtian at July 2, 2006 05:10 AMdisculpa tanto comentario, pero es que estoy pegada al compu y tu me entretienes... y esto me recordó un día en que buscaba "Kirchensaft" ("jugo de iglesia") y ningún idiota fué capáz de asociarlo a "KirSchensaft" ("jugo de cerezas"). Ellos tampoco tenían de eso.Imaginación y empatía tampoco.
Posted by: pal at July 7, 2006 01:35 PM"recortar pastillas", qué hallazgo! Me maté de risa.
Posted by: Maestruli at July 7, 2006 02:24 PM