Martes 1 de Noviembre de 2005

Bolilleo

Este es mi cuadro de situación: un cuadro cubista, donde todas las aristas se enroscan y todas las perspectivas se apilan. Así, uno encima de los otros, se aparean los últimos minutos con los últimos días y con las últimas semanas. Todo lo demás se borroneó o sale movido cuando intento enfocar y sacar la foto. Vivo en un presente continuo que podría ser algún estado místico o alguna versión de la estupidez más estúpida. Si intento acomodar un razonamiento, me empantano en la primera premisa. Y ahí mismo hay que ponerse a sacudir las manos al costado de la ruta y rogar que alguien me ayude a empujar para sacar la citroneta del barro. Me siento a escribir con la cabeza vacía y sin nada para decir, con la inercia de siempre: el imán del silloncito de cuero negro frente al teclado qwerty y la musiquita que me hamaca. Me hamaco: primero un empujón para salir del estado de reposo y después de pronto el piso y el cielo y los árboles que se comban bajo mis pies en un arco continuo, los pies que levanto bien alto, como para patear una nube, para sentir ese vacío súbito en el estómago y en las sienes. Escribir es armar una fiesta donde solo invité colados, no sé quién va a venir, cuantos sánguches encargar, dónde colgar los globos.

Cuadro de situación: se acabó la nafta, tiráte a la banquina, no, la próxima estación de servicio queda a 60 kilómetros y por esta ruta no pasa nadie, así que a vivir de las habas y los bulbos, prendé el fuego, acurrucate, en el cielo las estrellas, en el campo las espinas. ¿Hasta cuándo alcanzará la nafta? Traduzco: ¿hasta cuándo se puede escribir un blog autobiográfico dónde cada sanguchito triple en el platito de cartón lo tenés que rellenar con una feta de tu propia carne cruda, y asegurarte que tenga algo de sabor, que no esté muy seco, que no sea un masacote intragable?

Y si se descarta el requisito de que los sanguchitos vengan bien rellenos y con la dosis necesaria de mayonesa, o sea, si se asume que sí, lo que se describe es una vida más o menos como cualquier otra y por lo tanto lo que se escribe es más o menos otra vez sopa, ¿qué queda? Una hoja excel de pulsos y respiraciones, un electrocardiograma plano de idas y venidas, un gráfico de torta sin crema, sin dulce de leche, sin merengue. ¿Y todo eso para qué? ¿Para forzarse a un autoanálisis tedioso y que siempre arroja el mismo resultado? Resultado: estamos perdidos en este juego de la vida, tirá la ruletita de plástico y mové el cochecito para adelante, ahora te toca a vos, suncutrule.

Perdón: optimismo. Alumno Rodriguez, tarea para el hogar: optimismo. Sí señorita, empiezo de a poquito, apilando: tengo 35 años y no se me cayó ningún piano encima ni me embistió ningún rinoceronte. Buen comienzo, siga, Rodriguez. Mis viejos, mis hermanas y mi hermano, y mis mejores amigos también esquivaron el piano y el rinoceronte. Saltéese lo obvio, alumno Rodriguez, que el alumno Pieruchi también tiene que dar lección y no tenemos todo el día. Eh, tengo un trabajo y un departamento que alquilo. Alumno Rodriguez, no soy la DGI, entérese. No quise decir eso, señorita. Sigo: viajé a USA y comí shawarmas, dosas, fajitas y fideos ramen, cogí con gente de todos los países y casi todos los planetas, volví y acá estoy, señorita. Alumno Rodriguez, eso no alcanza, espero que se le ocurra alguna otra cosa más allá de la sumatoria de lo ingerido y la productoria de lo cogido, y sino me pasa ya mismo el cuaderno de comunicados. No sé me ocurre nada más señorita… si me da tiempo hasta la semana que viene puedo rellenar lo que falta con bolilleo y parquetrí, yerba y brillantina, tinta china y fideos.

Sí, ese es el cuadro de situación: la canasta sobre la mesa con la pera, la manzana y la ciruela. Hay que empezar por lo fácil, por lo de siempre, de a poquito, pincelada encima de pincelada. Y la ventana allá atrás.

Alumno Rodriguez, continúe esmerándose así, porque quizás esta vez sí esté entrando otra luz y otra sombra por entre las cortinas.

Xtian, a las 4:50 AM | TrackBack

Comentarios

Un abrazo.
Muchas veces que te leo quedo temblando.

Gabriel, el 01 de Noviembre de 2005 a las 10:00 AM | Enlace permanente

Esos exámenes que rendís con vos mismo son los más duros, a mí también me pasa.

En tu lista te falta el amor, AMOR.
Es por omisión, por olvido, porque todavía no hubo ninguno?
35 balcones y ninguna flor?

Saludos.

Rosarioso, desde Rosario, cuna de los exámenes orales (PT).

Rosarioso, el 01 de Noviembre de 2005 a las 11:02 AM | Enlace permanente

Post medio pedorro...

Karlos, el 01 de Noviembre de 2005 a las 11:43 AM | Enlace permanente

Pelitos de punta...es muy dificil si uno realmente es conciente no pensarse así, o por lo menos en algunos momentos. Para mi se traduce en una palabra: vértigo.
Yo te pondría un 10.
Besos enormes!

deapoco, el 01 de Noviembre de 2005 a las 1:46 PM | Enlace permanente

LA VERDAD... TE ENTIENDO MUY POCO.. QUIZÁS NO TENGA EL NIVEL DE FILOSOFÍA.. PERO VOY A SEGUIR INTENTANDO. SI PODÉS ACLARÁ HASTA LO OBVIO EN LO QUE ESCRIBÍS, SIN DEJAR DE PERDER TU ESTILO. POR LO PRONTO TODAVIA ME ATRAE LEERTE Y ESPERO ENTENDER QUE ES LO QUE ME ATRE...

herrayos, el 01 de Noviembre de 2005 a las 2:17 PM | Enlace permanente

Xtian, no será que detrás de las cortinas está la voz que dice, "hasta aquí llegué, empieza otro camino" y sigo con otra cosa?

Jade, el 01 de Noviembre de 2005 a las 4:15 PM | Enlace permanente

¿& por qué todos los instantes tienen que ser redonditos e iguales? ¿por qué no el caos como camino? ¿por qué hay que rendir examen con la señorita si hace mucho que pasaste de grado?
está bueno practicar la absoluta anarquía de vez en cuando....Besos!

maría, el 03 de Noviembre de 2005 a las 3:04 AM | Enlace permanente

Esa materialidad mezclada con lo abstracto metafórico en ritmo frenético y con contrapuntos pausados me atrae.


Salutes Xtian.

Vir&, el 09 de Noviembre de 2005 a las 9:08 PM | Enlace permanente

Escribo otra vez:
Esa materialidad mezclada con lo abstracto metafórico, con contrapuntos pausados, me atrae

Salutes.

Vir&, el 09 de Noviembre de 2005 a las 9:12 PM | Enlace permanente

Al leerte recuerdo la frase aquella de dos países separados por una lengua en común. ¡Caray! ¡Cuanto tenemos que aprender para poder comunicarnos! Pero estoy seguro que vale la pena.

Saludos desde México

Jorge Luis Gutiérrez, el 02 de Diciembre de 2005 a las 12:28 PM | Enlace permanente

Recuerda un cuadro cubista, en el fondo ( a un lado, en el medio, en la esquinita ), detrás de las formas, de los colores, se esconde el objeto de nuestro deseo...Y no olvides que de vez en cuando, la estupidez nos humaniza. Un abrazo.

Marie, el 03 de Diciembre de 2005 a las 8:32 PM | Enlace permanente
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