A partir de hoy

Igual de puto, pero mucho, muchísimo menos aparte.

Y ahora comparto con ustedes una nota que salió publicada en el número actual de GMaps. Ahora que se aprobó el matrimonio gay, tiene todavía más vigencia.

Después del champán y el carnaval carioca

¿Por qué es que aunque nunca tuve una pareja duradera y nunca se me ocurrió convivir (y mucho menos casarme) miré de punta a punta el debate en diputados por la ley de matrimonio gay? No sólo lo miré, sino que me atornillé al sofá y le grité mi bronca al televisor con Hotton, asentí con la cabeza y traté de calmarme con Rossi, y lloré a mares con Cuccovillo. Parecía el cliché de la publicidad del hincha de fútbol, barriendo todo el espectro emocional en cámara rápida. Muchos vivimos el debate como la final de un mundial.

A los 13 años tuve “sexo” con un amigo del barrio. Ninguno de los dos sabía cómo manejar el (precario) instrumental y menos a las apuradas, apoyados contra una parecita, en una esquina oscura. Lo que hicimos duró el intervalo entre dos pasadas sucesivas de un auto por la calle, el segundo de los cuales nos iluminó con las luces altas y nos tocó bocina. Salimos corriendo, tapándonos las partes pudendas como Adán y Eva expulsados del Edén. Lo que hicimos estaba más cerca de una mancha venenosa o de una pelea “a lo Titanes en el ring” que de lo que hasta el más pacato definiría hoy como “sexo”, pero igual hicimos un pacto de silencio. Ninguno de los otros pibes del barrio se tenía que enterar. Nunca. Pero mi “amigo” rompió el pacto, todos los pibes del barrio se enteraron y me quedé solo. Durante años me tiraron piedras y me gritaron “puto” cada vez que pasaba por la esquina.

Cuento esto, así, en primera persona, con ánimo documental. Todos los que tenemos más de 30 años tuvimos una historia así, con o sin piedrazos, a los 13 o a los 25. Muchos de nosotros llevamos esa marca de nacimiento, ese asumirse gay, que se pelea palmo a palmo con la homofobia, externa, pero también internalizada. Es por eso que escuchar que se habla de nosotros en diputados y que se nos nombra con un cuidado casi excesivo (¿gay? ¿homosexual? ¿pareja del mismo sexo? ¿homoparental?) se percibe, no sólo intelectualmente, sino visceralmente: súbita salida a la superficie después de contener tanto tiempo el aire, alivio, cicatrización.

Tanto han “cambiado los tiempos”, tanto ha retrocedido la posición (¿procesión?) de los retrógrados frente al avance del sentido común, que los opositores al matrimonio gay no pueden ya recurrir a lo que dice la Biblia, ni a lo que dice la ciencia, ni a lo que dice la Constitución. Sólo se escudan en la defensa de los niños y pretenden frenar “el experimento” que supondría la adopción de chicos por dos padres o dos madres. Los que hicieron flamear esta bandera, aunque pertenecen a la derecha religiosa, lo hicieron zigzagueando en un campo minado: es imposible decir la palabra niños e iglesia en la misma oración sin recordar que cada vez que se mira abajo de una baldosa salen docenas de curas católicos, pederastas seriales, huyendo en todas direcciones. Es por eso que la iglesia decidió operar entre bambalinas o a través de personajes como la diputada Cynthia Hotton (que no es católica sino evangélica, pero al fin y al cabo aliada ideológica).

Hay una profunda ironía en este debate: darles el derecho al matrimonio a las personas gays es una medida conservadora. O para decirlo a los ponchazos: es más de derecha que de izquierda. No se trata de instituir orgías públicas obligatorias en las plazas los primeros sábados de cada mes, sino de “disciplinar” una “minoría díscola” incluyéndola en el marco de una institución tradicional. “He peleado toda mi vida por el derecho a ser aburrido”, sintetizó el diputado gay norteamericano Barney Frank. Para muestra un botón: uno de los improvisados “abanderados” por el matrimonio gay es Pepe Cibrián Campoy, alguien que está en las antípodas de la rebeldía queer rupturista. Si Hotton y Negre de Alonso dejaran de lado su fanatismo religioso y adhirieran de verdad a un conservadurismo laico, deberían salir a festejar este avance junto con la FAGLBT (pero en cambio soportaron con cara de póker la contundente diatriba de Cibrián en la mesa de Mirtha, que a los gritos de “¿Pepe o calle?” les pedía que lo dejen adoptar un chico de calle).

Atención, clase. Breve historia de la institución matrimonial en Occidente. El matrimonio fue inicialmente un título de propiedad del hombre sobre la mujer, para asegurar la herencia a los hijos de sangre. El matrimonio fue modificándose históricamente para incorporar la igualdad de género, la adopción, el divorcio, la propiedad compartida, etc. Cuando Hotton y compañía protestan porque los homosexuales pretendemos “redefinir” el matrimonio están ladrándole al árbol equivocado. Son los heterosexuales los que han redefinido el matrimonio durante siglos. Ellos son los que eliminaron las ejecuciones de las mujeres adúlteras, los que eliminaron la dote, los que incorporaron la patria potestad compartida, etc. Son los heterosexuales los que convirtieron al matrimonio en una institución inclusiva y elástica, con muy pocos “requisitos de entrada” (sólo hace falta ser adultos y estar en pleno uso de facultades mentales, que permitan prestar consentimiento). Y es de acuerdo a esta redefinición que ya no tiene más sentido excluir a las personas gays.

Hay otra ironía que se suma a la anterior. Las personas gays piden acceder a una institución que está siendo cuestionada por muchos heterosexuales. Me pregunto: ¿Quién ataca con más vehemencia el matrimonio? ¿La pareja de lesbianas ancianas que se casaron hace unas semanas o el hombre heterosexual que va por el cuarto divorcio?

Vuelvo a la pregunta inicial: ¿Qué representa el matrimonio gay para muchos de nosotros, los que no tenemos intenciones de casarnos? Representa el último bastión de la desigualdad. Queremos ser iguales. Quizás casados podamos ser felices. O quizás no. Porque esto también hay que decirlo otra vez, antes que se nos suba el champán y el carnaval carioca a la cabeza. El matrimonio no es garantía de felicidad. Es, con demasiada frecuencia, lo contrario: un gigantesco error. En el mejor de los casos, no es la solución de todos los problemas, sino la aparición de un nuevo conjunto de problemas.

Si desaparece esta desigualdad quizás podamos convertir a la homofobia en un exabrupto, en vez de en una práctica cotidiana. Slogan: Saquemos de circulación la moneda corriente de la homofobia y releguémosla a la estantería del numismático. Como personas gays ya gastamos demasiado tiempo peleando por cosas demasiado básicas: que no nos metan en cana, que no nos echen de casa o del trabajo, que no nos dejen morir (el SIDA en los 90), que nos dejen casarnos. Estamos cansados, y un poco aburridos, de pelear. Ahora queremos animarnos a preguntar qué es lo que podríamos ser en un mundo sin homofobia.

  1. Federico Gauffin’s avatar

    Felicitaciones, Christian, ¡Ya era hora!

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  2. myNick’s avatar

    Hoy me desperté en una Argentina más justa. :)

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  3. Marxe’s avatar

    Impecable. Demás está decir que concuerdo. Quizás se llegue al día en que se puede prescindir del matrimonio pero los derechos nos sigan amparando a todos, sin necesidad de rótulos.
    Un abrazo.

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  4. José’s avatar

    Hola Xtian:

    Anoche estuve en la plaza del Congreso. Fui solo, no soy dirigente ni referente de nada, me cagué de frío, pero estuve hasta el final cuando se dieron los resultados.
    Volví a mi casa me duché, desayuné y escuché la radio, fui a trabajar sin dormir. Cuando llegue nadie me felicito ni hubo comentarios. Tampoco los esperaba.
    Tengo más de 30 y hace mucho decidí que si quería ser lo que soy, tendría que esforzarme más que un heterosexual. Lo hice y me fue bien.
    Lo mismo le debe haber pasado y le pasa a un judío en la Alemania post-nazismo.
    Igual experiencia la tuvo y la tiene un negro sudafricano después de derogadas las leyes del apartheid.
    Igual situación la tiene un profesional negro en Estados Unidos. Por mas que el presidente sea de esa raza.
    Un discapacitado tiene que enfrentarse a los mismos problemas..
    Lo que quiero decir es que, si bien estoy contento con la aprobación de la Reforma de Código Civil no creo que la situación mía o tuya haya cambiado.
    Siempre fui visible, no pretendo casarme ni tener hijos por una sencilla razón: no tengo con quien.
    La ley que se aprobó solo tiene en lo personal el efecto de validar lo que siempre pensé. Soy igual a cualquiera.
    La legalidad es solo un instrumento y muy importante para mi defensa y la agradezco.
    La homofobia seguirá, como sigue el antisemitismo o el racismo.
    Cuando vuelva a mi casa no voy a descorchar champaña ni bailar el carnaval carioca, voy a dormir.
    Mañana como todos los días me levantaré dispuesto a concretar los proyectos que tengo.
    Uno de ellos podría ser casarme y agregar un gran problema a mi vida.
    Creo que todos tenemos proyectos laborales, sociales y afectivos.
    Cualquier proyecto es problemático.
    Como la vida.
    Saludos.
    José

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  5. Xtian’s avatar

    José, la legalidad sí que cambia. Así como el término de las leyes de apartheid o la abolición de la esclavitud cambiaron cosas, porque fueron también la marca de una plena ciudadanía. Obvio que cambia. Aunque la vida siga, y sigan los proyectos y las luchas, vivimos en un mundo distinto. Como explico en la nota, mucha gente, por la homofobia, que estaba tipificada en la ley (que nos invisibilizada), renunció a cualquier idea de familia, o fue organizando su manera para vivir luchando contra los laberintos de la legalidad. Aun si hay que luchar contra la homofobia, incluso en precedentes legales, es muy fuerte lo que pasó.

    Así que acuerdo con que hay que seguir luchando. Que el matrimonio no es para muchos. Etc. Pero no acuerdo para nada en que nada cambió, especialmente viendo los ejemplos que citás.

    Y otra cosa, yo nunca dije que se acabó la homofobia. Obvio que hay que seguir luchando. Pero ayer con esa votación cambió nuestro horizonte y los más intrépidos podemos pensar en un mundo con mucho menos de ese odio y esa crueldad. Sólo pensando qué hubiera pasado si la votación de ayer hubiera salido en contra, y que luego se trabara el tema como está trabado en Estados Unidos hace 15 años, me queda claro que el mundo sí cambió. Mucho. De una manera sustancial, y que hoy tengo ganas de seguir peleando. Pero sin sentir el eterno palo en la rueda, sino con el viento en la cara, porque las cosas sí se mueven, Sísifo, si uno empuja con convicción y peleamos entre todos.

    Xtian

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  6. Dark Tide’s avatar

    Fue un partido del mundial: le ganamos a la intolerancia

    Hoy me siento orgulloso de ser Argentino. Y el voto positivo lo grité como un gol del mundial, espero que nadie se haya despertado, je….

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  7. Dark Tide’s avatar

    Le ganamos el partido a Bergoglio, Aguer, Hotton, Negre de Alonso y toda la selección de oscurantistas intolerantes homofóbicos.

    Todos ellos, valga la ironía, que la sigan mamando como diría el Diego ;-)

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  8. Diego (Puerto Rico)’s avatar

    Felicidades a los Argentinos por dar catedra progresista al resto de Latino America y ejemplo de que, a pesar que en muchos momentos parece ser lo opuesto, el amor lleva mucha mas fureza que el odio.

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  9. untipoexpertoencosas’s avatar

    Ante todo quiero felicitar a los perseverantes, a quienes creyeron que podían y pudieron.
    Segundo creo que no solo hay que destacar la ley en sí misma, sino además:
    - hay que rescatar esa lucha permanente.
    - como se manejaron los medios.
    - una evolución sobre “el debate” en sí.
    - esta vez nos escuchamos (a pesar de escuchar “cada cosa)
    - esto es igualdad de derechos y debe ser en todos los derechos.
    - escuché mucho esta semana ” estoy orgulloso de ser argentino”, ” es una señal de evolucion de nuestra sociedad” “igualdad de derechos”.
    Está claro que debemos aprender a participar todos como ciudadanos, como argentinos, el resultado de todo esto además del gran logro de la ley, es la experiencia. Nos dejó un reflejo de nuestra sociedad que está más activa que nunca.
    Mis saludos.

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  10. El alter ego de Mabel’s avatar

    ¡Claro que cambia!
    Cuando mi mamá supo que era gay, lloró (en silencio, para no lastimarme, pero sé que lloró). Creo que el tema pasaba por su miedo a dejarme en un mundo que quizás, para ella, me podría dejar sola, y por, probablemente, tener que archivar mentalmente el vestido blanco y los escarpines. Porque seguramente le resultó imposible pensar que podía haber un “y también”, a pesar de que es una mina abierta e inteligente.
    Eso es lo que hace la ley. Porque si a Mestre le preocupa que ahora haya que explicar en las escuales “lo que es” un homosexual, lo brillante es que también van a tener que explicar “lo que puede” un homosexual.
    Soy TAN feliz desde ayer. No se me va.

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  11. Mercedes’s avatar

    Mi admiración por todos aquellos que lo hicieron posible! Sin duda, con esta ley somos una sociedad un poco más justa.
    Cristian, me gustó el comienzo de tu artículo, esa narración en primera persona a partir de la cual es imposible dejar de leer. Encontré el blog hace un tiempo,y me conmueve como a través de esas experiencias que narrás aparecen las grietas que hay en lo establecido. No sé, por ejemplo, no me puedo olvidar de esa descripción de los livings de las casas de barrio, todo tan prolijito y tan inquietante…
    y disculpas por haberme ido un poco del tema de hoy.

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  12. Rosarioso’s avatar

    No sé si me casaré algún día… pero soy feliz por tener el derecho de poder hacerlo!!!

    Vamos Argentina!!!

    Saludos

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  13. Juan Sin Tierra’s avatar

    Estimado Xtian;
    Imposible quedar indiferente con tu introducción. Nuevamente Argentina a la vanguardia, abriendo camino en nuestra ALatina. Al otro lado de Los Andes los admiramos y esperamos que en esta ocasión nos demoremos menos en imitarlos, que con la ley de divorcio que tardó 100 años.
    Desde Chile
    Juan

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  14. sofia’s avatar

    yo también grité y lloré de la emoción. gracias xtian por tus palabras; como siempre, un placer leerte.

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  15. Chopper’s avatar

    Ehh…No se muchachos…yo creo que todo esto va a servir para en muchos casos terminar de hablar desde la diferencia para hablar desde la integracion y quizas solo quizas al ser mas “comunes” tambien elijamos desde el amor sincero y no desde el temor a la soledad…ya que despues de todo…como alguna vez escuche…todo lo que elegimos por su levedad termina mostrando su lado insoportable….abrazo para todos….Chopper.

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  16. gaby’s avatar

    SEGUÌ TODO LO DE LA LEY Y LAS TELEVISACIONES DE LOS DEBATES EN EL congreso, programas de radio y programas de tv…etc, junto con AL (MI ESPOSO) Y Joaquìn (tu sobrino)que con sus 10 años nos dijo: no entiendo porque se discute algo que tiene que ser asì!!todos somos personas ¿còmo se hace para que la gente lo entienda? Lo abraze…pequeñas grandes palabras ¿no?
    te quiero, tu hermana.

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  17. Chopper’s avatar

    Tu hermana (y la flia) una massa!! Saludos. Chopper.

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  18. Alejo Bogotra’s avatar

    Hola

    pasaba por aqui…ajaja mentiras, llegue dando vueltas en la red, y me parecio interesante el tema, creo que la igualdad no vendra de este reconocimiento(esperen a que se presnete alguna demanda de divorcio pa que veas el alboroto que armaran), vendra de una soiedad educada en la diversidad en la tolerancia, personas que desde niños sean educados asi a que realmente lo que les interese sea el ser humano, no su cama.

    Punto 2.Cuantos no darian por que el martinio no se hubiera convertido en la unica prueba irrefutable de masculinidad, de felicidad, de otras pendejadas que cada vez cean mas duro.

    SALUDOS DESDE EL CALIDO CARIBE.

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  19. Xtian’s avatar

    No entiendo esa idea tan repetida de que esto no cambia nada, que lo que cambia es la educación. Se olvidan que la ley tiene un enorme potencial pedagógico. Si lo planteás al revés, vos podés enseñar perpetuamente que la homosexualidad no es una enfermedad y blablá, pero eso tiene un efecto limitado si luego la ley deja claro que hay ciudadanos de primera y segunda categoría.

    Hay una necesidad llamativa en minimizar lo que se conquista, quizás para seguir poniendo siempre objetivos lejanos en el horizonte, y decir que no, que siempre hay mucho por hacer. Pero ya lo dijo Fitzgerald: “La verdadera prueba de una inteligencia superior es poder conservar simultáneamente en la cabeza dos ideas opuestas, y seguir funcionando. Admitir por ejemplo que las cosas no tienen remedio y mantenerse sin embargo decidido a cambiarlas.”

    Se puede admitir que esto que pasó es un cambio radical, importantísimo, y que al mismo tiempo hay muchísimo para laburar. El objetivo de que la homosexualidad sea totalmente normalizada quizás no se acabe nunca pero esto es un importantísimo avance. Dejemos de defender tan fervorosamente nuestra propia insatisfacción y esa idea de que todo siempre es lo mismo.

    Xtian

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  20. José’s avatar

    Hola Xtian:
    Me parecen importantes las ideas que se están planteando en tu blog. Por eso decidí participar de nuevo sin el deseo de discutir con nadie y solo aclarar mi posición.
    En este último año asistí a casi todas las reuniones, marchas y manifestaciones en apoyo a la ley de reforma del Código Civil que nos permitirá a partir de Agosto contraer matrimonio en pie de igualdad con las personas heterosexuales .En la medida de mis posibilidades personales exprese mi opinión en todos aquellos lugares que me parecieron útiles.
    La noche del 14/15 de julio estuve en la plaza del Congreso esperando los resultados.
    Te confieso que estaba tan asustado como preocupado. Por la información que yo manejaba los resultados eran inciertos y la votación muy pareja.
    La ley como todas las leyes venia a consagrar hechos por demás evidentes. Existía una buena cantidad de matrimonios autorizados por jueces con sólidos argumentos. La inmensa mayoría de los ciudadanos recordaba los mediáticos casamientos de gente del ambiente artístico (Flor de la V y Roberto Piazza) y nos guste o no este no era un dato menor. Hay una importante cantidad de homosexuales que esperaban estas leyes para regularizar sus situaciones de vida. Incluso en el último fallo sobre el tema, la Corte Suprema de Justicia abrió un compás de espera aguardando a que el Congreso se expidiera.
    A pesar de todo esto el resultado hasta último momento era dudoso.
    La ley finalmente votada vino a legalizar lo que ya era un hecho y esto tiene una tremenda importancia, pero en si no cambió nada, la legalidad no reconoce la intensidad de nuestros deseos o de nuestros derechos, solo permite el ejercicio publico de los mismos pero no crea nada.
    Las constituciones se escriben para una república preexistente nunca se votó una constitución para crear una república.
    El cambio fundamental fue con respecto a la violencia. Lo que este proceso dejo en evidencia fue la violencia del discurso homofóbico implementado por las religiones y ligado al pensamiento típico del fanatismo y la intolerancia, La homofobia no es de derecha ni de izquierda, ni peronista ni radical. La homofobia es la irracionalidad que se unió a las argumentaciones de la Iglesia Católica, Evangélica y Protestante.
    La irracionalidad que es igual a violencia extrema fue rechazada y este es el gran cambio.
    Todo lo que se dijo y se argumentó se volvió en contra de quienes atacaron sin fundamento los derechos de los homosexuales.
    Por eso mi preocupación y mi susto.
    Si la ley no hubiera sido aprobada seguramente en algún momento se hubiera conseguido lo mismo por otras vías.
    Si la ley no hubiera sido aprobada el discursó de la violencia hubiera sido aceptado y esto hubiera significado el peor de los retrocesos.
    Saludos.
    José

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  21. Xtian’s avatar

    Y dale con lo mismo. Primero, no es cierto que “seguramente se hubiera conseguido en otro momento”. Ese tipo de cosas es pura suposición sin fundamento. Lo cierto es que la historia tiene que ver con cambios graduales, pero también con sentido de la oportunidad. Es fácil decir que una vez que algo pasó, era natural que pasara, o que pasaría en el futuro. En Estados Unidos se pensó que se venía el matrimonio gay y mil cosas hiciero que no. Y sigue estando en debate si la ley finalmente se va a aprobar en los próximos 3, o 5, o 10 años. Y además, quién tiene tiempo infinito para esperar? Hubiera sido distinta la vida de Jáuregui si se hubiera generalizado el tratamiento contra el HIV un año antes o dos años antes? Es llamativo que tengamos una visión de la historia tan lábil, como si fuéramos personas eternas, y como si realmente pensáramos que lo único que nos cambia es lo que pasa en nuestro living room. No es así.

    Lo que cambió es tan radical, que se ha vuelto invisible. Incluso la idea de que hasta ahora los matrimonios gays que se visibilizaban eran los de Piazza mostrando el culo en Gente o Florencia de la V, y ahora el tema ha bajado del Olimpo (o Inferno) de lo mediático a la cotidianeidad. Y con la idea crucial de que somos iguales ante la ley, de que no está más escrito como figura legal que somos inferiores, que no merecemos nuestros plenos derechos.

    Es increíble y sumamente insólito y habla de la gravísima falta de madurez que tiene mucha gente gay en esta lucha, no reconocer esto como un cambio importantísimo. NUNCA a un negro en Estados Unidos se le podría ocurrir decir que permitir matrimonios interraciales “no cambiaba nada”. Ellos tienen muy en claro la discriminación sufrida en múltiples niveles, y la importancia de estos cambios, como para que cuando llegan no sean vistos como importantísimos avances.

    De nuevo: no significa que esto solucione todos nuestros problemas, pero sí significa un cambio importantísimo.

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  22. valerita’s avatar

    Yo estoy feliz porque este país es más justo, más libre y mejor.

    Ejercer la libertad es, ni más ni menos, que elegir los problemas que querés tener.

    Está bueno que haya un marco legal que habilite a todos a meterse en el berenjenal que es el matrimonio, si así lo desean. Estoy de acuerdo con José, no hay vida sin problemas.

    Me voy a tomar unos mates.

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  23. Alejandra’s avatar

    Esto es un logro importantisimo
    ojala la iglesia y los demas fanaticos religiosos dejen de vivir en un mundo lleno de estupidez y de imaginacion
    y se limiten a ser unas personas de bien practicando la igualdad y el respeto por lo demas
    francamente ser gay no me parece nada anormal y me parece estupido que la gente los maltraten o la iglesia los maldiga ya que ultimamente se ve mucho come niños en las iglesias…….
    Argentina dio un muy buen paso y ojala los demas paises le sigan … y ojala toda la comunidad gay sea un ejemplo para la sociedad y deje a todos que alguna vez los criticaron con la boca callada …
    respecto a la adopcion me parece magnifico…
    los gays son seres humanos como todos nosotros y merecen
    tener una familia y que mas que el bien que le hacen a esos chiquillos que no tienen una familia.

    Felicitaciones a toda la comunidad gay
    desde Colombia !

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  24. cesar’s avatar

    creo que se trata de igualdad, y de tener la opcion de elegir que hacer, a pesar de no casarnos o no tener hijos, no les parece estupenda la sola idea de decidir?

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