Intentar decir

22 de Febrero del 2010

Estoy zambulléndome en Faulkner: sus cuentos y sus novelas (en inglés y en castellano), pero también lo que se escribe sobre él. Así descubrí algo chiquito, ínfimo, pero que me parece fascinante. Es tan ínfimo que se le pasó al traductor, al menos en la traducción que yo tengo.

Así empieza El ruido y la furia:

A través de la cerca, entre los huecos de las flores ensortijadas, yo los veía dar golpes. Venían hacia donde estaba la bandera y yo los seguía desde la cerca. Luster estaba buscando entre la hierba junto al árbol de las flores. Sacaban la bandera y daban golpes. Luego volvieron a meter la bandera y se fueron al bancal y uno dio un golpe y otro dio un golpe. Después siguieron y yo fui por la cerca y se pararon y nosotros nos paramos y yo miré a través de la cerca mientras Luster buscaba entre la hierba.

“Eh, Caddie”. Dio un golpe. Atravesaron el prado. Yo me agarré a la cerca y los vi marcharse.

Raro, ¿no? Bueno, explicación rápida para los que no leyeron (ni oyeron hablar) de esta novela. El narrador es Benjy, un idiota. Sí, la palabra es políticamente incorrecta, pero no se me enojen: no está claro si Benjy tiene retraso, es autista, o una combinación de ambas cosas, así que voy a usar esa palabra. Y además, la cita de Shakespeare que da título al libro usa esa palabra:

“[La vida no es más que] un cuento relatado por un idiota, lleno de ruido y furia, que no significa nada”.

Sigamos. Estamos en la cabeza de Benjy, y Benjy no entiende cronología ni causa y efecto. Para Benjy lo que está pasando se mezcla con lo que pasó hace 20 años, o hace 10 años, o hace 2 meses, o hace 15 minutos. Pero lo que sí tiene Benjy es memoria asociativa. Una palabra o una sensación puede disparar otra, las cosas coagulan o se mezclan, toman forma y se transforman en otra cosa. Pero no hay caos absoluto, sólo una lógica que no es causal o temporal.

Volvamos entonces al texto. ¿Qué sabemos a partir de ese párrafo? 1. que Benjy está detrás de una cerca y observa lo que pasa más allá, 2. lo que Benjy está mirando es un partido de golf (esto se deduce de que “golpean” y que “vuelven a meter la bandera”). Benjy no entiende que eso se llama golf, así que la palabra golf nunca es mencionada en el párrafo. Así llegamos al final del primer párrafo, y acá viene ese detalle ínfimo y crucial.

“Eh, caddie.”

Así dice la traducción. En inglés, la oración es “Here, caddie”. Una mejor traducción sería “Aquí, caddie”.

¿Qué está pasando? Uno de los jugadores está llamando al caddie, que es el nombre que se le da en el golf al que carga con los palos. Pero Caddy es, también, el nombre de la hermana de Benjy. Y eso dispara los recuerdos de Benjy, que funcionan por asociación. Ya al final de esa oración, aparece una palabra particular: “prado”. Ya no hay bancal, ni banderas, hay un prado. Tampoco sabemos esto, y Faulkner no lo dice, pero ese campo de golf fue antes el prado en el que jugaba Benjy, pero que la familia tuvo que vender para mandar a su hijo a Harvard.

Benjy hace esa conexión: Caddie es Caddy, la hermana, pero la hermana ya no está. Pero la hermana sí estaba cuando ese campo de golf era un prado, el prado en el que Benjy jugaba. Benjy vuelve al pasado mirando a través de esa cerca, empujado por el sonido de esa palabra. ¿Por qué es tan grave el error de traducir “eh” en vez de “aquí”? Porque “Aquí, Caddy” es precisamente lo que Benjy desea, y no puede tener: la presencia de Caddy.

La novela es, en realidad, el relato de la ausencia de Caddy. Cada uno de los hermanos, en sus monólogos, hablan de esa ausencia, de esa pérdida. Y Benjy es el que más pierde: no sólo pierde a Caddy, sino que pierde el prado, y terminará perdiendo, también, sus genitales. Ese episodio es devastador: unas chicas que juegan más alla de la cerca, se preguntan qué pasará con el idiota si atraviesan esa cerca. Para ellas es, simplemente, una travesura. Cuando lo hacen, Benjy cree que esas niñas son Caddy que regresa, e intenta agarrarlas. Esto es visto por los demás, que no están en la cabeza de Benjy, como un intento de abuso sexual. Y por eso es castrado.

Esta es la escena:

Vinieron. Yo abrí la portilla y se pararon, dando la vuelta. Yo intentaba decir, y la cogí, intentando decir, y ella gritó y yo estaba intentando e intentando decir y las figuras brillantes empezaron a pararse y yo intenté salir.

“Yo estaba intentando e intentando decir”. ¿Intentando decir qué? Intentando decir, seguramente: “Aquí, Caddy”. Intentando decir, recuperar lo que no está, lo que está más allá de la cerca, intentando decir, intentando asir esas formas brillantes, intentando salir: una definición de lo que es la literatura.



11 Comentarios en “Intentar decir”

  1. marcela | 22/02/2010 a las 06:47:29

    hace unos años en el taller se habló de lo que los textos no dicen. Gracias por eso!!!
    Y por el análisis!!Siempre es de lo mejor.

  2. Maxi | 22/02/2010 a las 12:06:52

    Realmente interesante el análisis que hacés de la (mala) traducción y del texto. Es increíble cómo se puede perder información y hasta cambiar el contexto de lo que el autor quiere decir al pasarlo de un idioma a otro. Copadísimo lo tuyo Xtian!

  3. Xtian | 22/02/2010 a las 12:58:12

    De nada, Marcela y Maxi. Si alguien tiene alguna otra traducción del texto, que me cuente cómo está traducida esa frase: “Here, caddie.” Y díganme cuál es la edición, el año, etc, así ya lo sé. Muchísimas gracias por adelantado.

  4. Lucas | 22/02/2010 a las 13:02:41

    Si, Que mal esto de la traduccion, pero bueno todavia tenemos personas que piensan.
    Que Fugaz Christian, Brillante.
    Un Abrazo.
    Lucas.

  5. Swampex | 22/02/2010 a las 15:34:42

    Genial, toda la explicacion, me dieron ganas de leer la historia, mas que nada por que me interesa mucho leer como trabaja el autismo y el disparo de recuerdos por palabras.
    Lastima que me cagaste el echo de que lo castran. ahora cunado lo lea me voy a estar preguntando cuando lo castran.
    Saludos. Javier

  6. Xtian | 22/02/2010 a las 16:02:02

    Perdón Swampex. Igualmente está todo mezclado, no hay cronología, así que eso puede pasar a los dos renglones, o puede aparecer opacado, o quizás nunca te das cuenta del todo. Así pasa con toda la historia, de pronto ves algo claro, de pronto está todo tapado por la niebla. Leé ese primer capítulo, no te preocupes si no entendés todo. La manera en la que está contado, de manera áspera pero poética, es una maravilla.

  7. cosmo | 22/02/2010 a las 18:55:41

    Mi Dios, Yourcenar, Faulkner…, …hacia donde vamos?

  8. martin | 22/02/2010 a las 18:37:39

    «… y lo mesmo harán todos aquellos que los libros de verso quisieren volver en otra lengua: que, por mucho cuidado que pongan y habilidad que muestren, jamás llegarán al punto que ellos tienen en su primer nacimiento.»

    Lo dijo Cervantes hace…..

    Traduttore, traditore, decian los tanos

  9. Leda | 22/02/2010 a las 17:30:38

    Gracias Capo. Tus palabras sobre este texto me dan ganas de leer, y de cuidarme de los malos entendidos. Parece más fácil de digerir el final de El curioso incidente del perro a medianoche. Asi traducen los de La Nacion al gobierno. Besos

  10. Marisa Bertone | 22/02/2010 a las 14:58:36

    Hola Xtian! Estoy entrando en “Mientras agonizo” y también leyendo algo sobre el autor. Ayer leí en la introducción de la versión de Cátedra, que Faulkner y otros escritores estadounidenses estuvieron influenciados por los descubrimientos de William James (hermano de Henry) sobre la forma en que trabaja el pensamiento, con asociación de ideas y no como se creía antes, en compartimentos estancos. Esto se ve claramente en el párrafo que analizas …
    Tu aclaratoria sobre el craso error del traductor y todo tu análisis son excelentes, maestro!
    Gracias y abrazos,
    Marisa

  11. Federico Gauffin | 22/02/2010 a las 17:27:19

    Poor, poor Benjy…

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