May 2009

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[Otra traducción de un consejo de Dan Savage que encontré en youtube. Lean la traducción y después miren el video, porque Savage es muy buen orador también.]

Pregunta: Mis relaciones nunca duran más de 2 meses. ¿Qué me pasa, tengo algún problema? Siempre encuentro un defecto que no puedo superar… Por ejemplo, si un tipo come con la boca abierta no puedo seguir viéndolo.

Respuesta: El problema que tenés sos vos misma. Si en tu lista de cosas que no podés tolerar hay más de 5 ítems, vas a tener que esperar a que fabriquen un robot sexual: un robot que puedas programar para que sea perfecto en cada detalle. No se puede estar en pareja sin tolerar cosas. No hay relaciones a largo plazo en las que no sólo tengas que tolerar los defectos de tu pareja, sino aceptarlos y luego fingir que no están ahí. En mi casa le decimos a eso: “pagar el precio de entrada”. Read the rest of this entry »

[Este es un servicio público que proveo. Traducciones de fragmentos de consejos de un escritor y periodista gay yanqui que tiene una columna de "correo sentimental y sexual". Terrestre, sensato, divertido, corrosivo: una delicia. Con ustedes: Dan Savage.]

Es imposible tener una vida sexual activa y preservar tu dignidad. Puede ser que accidentalmente emerjas con tu dignidad intacta, pero ese sería sólo un accidente feliz. Si vas a hacer las cosas que te interesa o te divierte hacer, no deberías tener la dignidad como prioridad en tu cabeza. Si tu meta principal es atravesar la vida con la dignidad intacta, no tengas sexo. El sexo requiere que nos volvamos vulnerables, que ocasionalmente nos veamos ridículos y que nos contorsionemos en posiciones en las que nadie, NADIE se ve digno.

No hay nada digno respecto al sexo y esa es una de las razones por las que el sexo es importante. Todos nos movemos por la vida de una manera específica, actuando con propiedad… y una de las cosas que el sexo hace por nosotros es voltearnos de esos pedestales a los que nos hemos trepado y recordarnos que somos animales. Que tenemos necesidades. Y que algunas de esas necesidades son más poderosas que nosotros y por eso pueden derribar esa máscara, ese personaje que le presentamos al mundo.

Mi vida sexual está marcada por el signo de la arroba. Esta ficha obvia estuvo ahí asomada, atascada en la ranura, hace rato, pero recién hoy me terminó de caer. Conocí al primer tipo con el que cogí, en un chat, en 1997 o 1998. Había todavía una distancia irónica entre la asepsia de la tecnología que permitía el levante (recuerdo que el chat que yo usaba tenía salas sociales repletas de gente y salas sexuales con muy pocos usuarios) y el telo mugroso donde cogimos (el único donde dejaban entrar a dos hombres, seguramente ilegal). Desde ese momento hasta hoy conocí a casi todos mis novios, garches y amigarches a través de la red. Read the rest of this entry »