Cuba libre, un viaje, 6

30 de Septiembre del 2008

Primera jornada en Cayo Coco

- Mi vocación siempre han sido las llaves - dijo el chofer.

Me acomodo en el asiento, recostándome, giro la cabeza y miro por la ventanilla, acaricio el cuero del asiento, tibio con mi propio calor. Las pocas luces a lo lejos, en la oscuridad, superpuestas en el reflejo del chofer inclinado sobre el tablero del auto. Me adormezco enfocando las luces a lo lejos y luego desenfocando hasta que el chofer entra en foco, inclinado con la cara iluminada desde abajo, como si se calentara en el fuego de una hornalla.

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Espontáneo

22 de Septiembre del 2008

Me acomodo frente al monitor de la pc y enciendo la webcam. Giro un poco la cabeza, miro a un costado y pongo cara de no me importa nada. Me sale, en cambio, cara de boludo, al que quizás no le importe nada. Agarro los ensayos de Montaigne para levantar un poco más la cámara, así, de arriba, salgo menos gordo y como asomándome. Ese es el efecto que me conviene, como si me impulsara desde el fondo de una pileta hasta la superficie y abriera los ojos una vez que siento el aire en la cara. Demasiada pose, y las fotos sacadas de arriba, cuando las subís a un sitio gay de levante suenan a que pedís pija, arrodillado. Es así: si la cámara te mira desde arriba mendigás pija, si la cámara te mira desde abajo, ofrecés con desdén: y bueno, dale.

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Estoy

6 de Septiembre del 2008

No, no me pasó nada malo. Mucho laburo, insomnio y horarios desaforados, compulsiones varias (que no incluyen la escritura).

Pero no voy a cerrar el blog. Sólo publico lo que tengo ganas de publicar, escribo cuando tengo ganas de escribir, en ráfagas, seguidas de silencio. Se está levantando vientito, así que pronto seguiré con las crónicas cubanas o con lo que salga.

Gracias a los lectores por preocuparse, a los desprevenidos por visitar y a todos los que me conocen.