36
18 de Octubre del 2006
[Hoy cumplo 36 años]
Estoy así en el borde de la pileta de la nada. No estoy solo. Estamos todos en fila, en el borde, como en un musical de Busby Berkeley, como una fila de piezas de domino cayendo hacia el costado, zambulléndonos en la pileta de la nada.
A otros se les acaba el aire. Así le pasó a V.: en el tren, diagnóstico: ataque de pánico. “Lleve siempre una bolsita de plástico y cuando sienta que se ahoga respire adentro de la bolsita”, le dijo la psiquiatra. “Respire su propio dióxido de carbono”, le dijo.
“Respire su propia combustión”, pienso. “Cómase a cucharadas su propio detritus”. Escriba puntos suspensivos sobre la línea de puntos.
“La medicación es paliativa, la respiración es curativa”, le dijo la psiquiatra. Estamos medicados pero nos quedamos sin aliento.
Hoy cumplo 36 años.
Nadie lo dice y por eso no va a importar que lo diga yo, aunque suene apocalíptico y desintegrado: no pasa nada. Flotamos en un bienestar inerte, en una ingravidez de música funcional, en una burbuja de anestesia, en una nube low impact, acolchada, que no jode las articulaciones.
Estamos medicados y se fueron los síntomas, pero nos quedamos sin aliento. No se puede escribir.
Por Xtian Rodriguez