Juntas

24 de Septiembre del 2006

[Un cuento cortito que escribí recién]

Juntas
por Xtian Rodriguez

María Laura estaba de mal humor. Se dio cuenta mientras regaba las plantas del balcón. Apoyó las manos sobre la baranda de hierro, asomó el cuerpo apenas hacia la calle y dijo “Estoy de mal humor”. Lo dijo como si estar de mal humor estuviera impreso en su currículum, como si suspendido a la altura del tercer piso en el medio de la calle alguien la entrevistara: “Licenciada en ciencias políticas del Salvador, inglés fluido, escrito y hablado, de mal humor”.

Fue hasta el escritorio, sacó el teléfono inalámbrico de la base y volvió caminando hasta el balcón. Apretó memoria uno y llamó a su madre. No la dejó hablar. “Hola. Te paso a buscar con el auto en media hora y vamos al shopping” dijo, y cortó. “Hola, ¿no?”, dijo la madre acomodándose en el asiento del acompañante. No había suficiente lugar para sus piernas. María Laura le puso la mano en el hombro y la empujó apenas hacia adelante, le pasó el brazo por detrás de la nuca y bajó el seguro de la puerta. “Ponete el cinturón”, le dijo. La madre estiró la banda de tela negra hasta extenderla oblicua frente a su cara y la examinó torciendo la cabeza, buscando restos de polvo, como si estudiara una radiografía. Dudó un segundo, los vidrios polarizados no la dejaban ver bien. Negó con la cabeza, fastidiada. Buscó los anteojos en la cartera que tenía apoyada en la falda y se los puso, pero seguía dudando. Giró la cabeza sobre su hombro izquierdo para encender la luz pero se encontró en el camino con la mirada de María Laura. Optó entonces por deslizar su dedo índice por el dorso del cinturón, levantó la yema del dedo a la altura de su entrecejo, empujó el mentón hacia su pecho y miró a través de los anteojos, pero seguía dudando. No veía bien, ni siquiera con los bifocales puestos. “Está nublado, yo no tengo la culpa”, dijo María Laura. La madre abrió la boca para contestar pero no dijo nada. Se quedó con la boca abierta un instante, después sacó la lengua apenas, y se tocó tres veces la punta de la lengua, levemente, con la yema del dedo, como si se aplicara maquillaje. Cerró la boca y sus mejillas se contrajeron apenas, saboreando. Sonrió satisfecha y se acomodó la banda del cinturón para que no le arrugara la blusa. Encajó el broche metálico en la ranura. Clic.

Subieron directamente desde el estacionamiento al segundo piso, por el ascensor, y se metieron en la perfumería. Comentaron entre sí las ventajas de los químicos de las etiquetas de las cremas faciales. A María Laura no le interesaban los perfumes ni los shampúes, solamente las cremas para la cara. Llenó su canasta con potes de distintos tamaños y colores. Su madre desaparecía de vez en cuando, demorándose con las muestras gratis. Se encontraron, finalmente, en la caja. La canasta de la madre estaba vacía. María Laura, la miró, le dijo “Guardá el lugar” y se fue caminando rápido hacia las góndolas.

Frente al estante de las cremas colocó su brazo izquierdo como si sostuviera un bebé, acercó el pecho hacia la góndola y con un movimiento rápido de la mano derecha empujó hacia el vacío dos o tres potes. Los dejó caer en su pecho como si fueran frutas: haciendo un ruido seco, como si las frutas plásticas cayeran en un balde de madera, acomodándose, abollándose.

Volvió a la caja justo cuando les llegaba el turno. Se inclinó, volcó el contenido de su pecho dentro de la canasta. La cajera preguntó “¿Juntas o separadas?” “Juntas”, contestó María Laura.



14 Comentarios en “Juntas”

  1. Gabriel | 24/09/2006 a las 16:22:16

    No creo que hiciera falta la aclaración del principio.
    También me gustan estas historias.

  2. Rosarioso | 24/09/2006 a las 13:51:29

    Hola gente!!!

    Lindo cuento, pero me quedó la sensación de leer la primera página de algo que (creo que) va a quedar ahí nomás.
    Cuando leo un libro de cuentos cortos, también siento lo mismo, que el escritor va calentando constantemente la pava, pero no se toma el mate. Para los lectores que no conozcan el mate: el escritor te hace calentar, pero no la pone.

    Rosarioso, desde Rosario, cuna de la bandera y de los putos y lesbianas besuqueadores.

  3. Anónimo | 24/09/2006 a las 22:20:23

    Lo que son las palabras…

    Cuando leí el título del post “Juntas”, lo primero que pensé fue en las juntas militares (y asociasión a los juicios a las juntas).

    El equívoco me duró tanto que sólo en la última frase me cayó la ficha que se trataba del adjetivo en femenino plural de “junto” (bah, es un adverbio, no?).

    Será esto porque acabo de leer en Petit Orsai la pregunta si hay que matar a Videla? Puede ser.

  4. pal | 24/09/2006 a las 16:15:55

    La explicació al principio, ofende, la verdad.
    Además el cuento es suficiente mente crudo. O sea me gustó. No pude evitar una risa admirativa de como se saca una el mal humor.

  5. pal | 24/09/2006 a las 16:20:49

    adverbio modifica al verbo, o a otro adverbio (como se realiza la acción?).
    El adjetivo modifica al sustantivo,respeta su género y número.
    Me encanta responder estas tonterías, gracias.

  6. Erre | 24/09/2006 a las 18:56:43

    En las buenas y en las malas… en las duras y en las maduras. Juntas.
    Muy Bueno como siempre, felicidades.

  7. Maestruli | 24/09/2006 a las 19:50:19

    entonces Pal, “juntas” es adverbio o adjetivo en este caso? A mí también me encanta discutir estas cosas.

  8. lamaga | 24/09/2006 a las 20:18:18

    Muy bueno! Me gusto un monton. Muy bien los ambientes.

  9. Veronikitta | 24/09/2006 a las 02:48:33

    ¿Basado en hechos reales?.

    Ya sé, seguro que alguno salta diciendo: “no importa si está basado en hechos reales, por que bla bla bla…”.

    Pero…¿basado en hechos reales?.

    Es que me imagino a Xtian observando esa escena con un pote de aftershave en la mano…

  10. pal | 24/09/2006 a las 15:18:27

    Maestruli, a riesgo de que Xtian nos saque a patadas. En este caso tiene número y género, o sea adverbio no puede ser. Arriesgo: Adjetivo pronominal. Y dejémoslo hasta aquí que esto es como cantar el primer lugar en otras partes.

  11. Blog Comprimido | 24/09/2006 a las 15:59:47

    Post tomado para ser publicado en BLOG COMPRIMIDO, el portal que reseña la blogosfera argentina todos los días.

  12. Fargok | 24/09/2006 a las 04:24:38

    Juro que la próxima vez que me pregunten por mi escritor favorito responderé Xtian Rodríguez.

    (Bueno, tal vez no, pero eso no quita que te admire mucho).

  13. seb | 24/09/2006 a las 01:31:01

    yo me debato entre xtian y naty menstrual, que es una idola.

  14. seb | 24/09/2006 a las 01:33:06

    aclaro: me debato entre ambos en cuanto a escritores/as favoritos se trata.

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