El pakistaní, parte 4
20 de Junio del 2006
Mientras camino esa media cuadra evalúo mi situación: estoy en alerta naranja, las luces titilan, las pantallas se llenan de mensajes indescifrables, el beep doppler de los radares barre el horizonte lleno de amenazas. No sirve que intente convencerme que no hay nada en juego, y que si esto realmente es un juego, no es el TEG 2, es la casita robada.
Por Xtian Rodriguez