A continuación el texto que leí hoy en la Mesa Redonda sobre weblogs organizada por Guillermo Piro. Agradezco a los que asistieron y al resto de los panelistas. Un gustazo.

Blogs, por qué, para qué

Empecemos con un recuerdo. Es agosto del año 2000, es verano en San Francisco, es sábado. 2 de la tarde. Me invitaron a un cumpleaños de alguien que no conocía del todo bien. No sé por que fui, pero si sé que el sol blanco de las 2 de la tarde caía en picada sobre un patio y un jardín donde se cocinaba una barbacoa. Había unas 30 personas, de las que sólo conocía a 2 o 3 de vista. Los salude desde lejos inclinando la cabeza y sonriendo. Después me dediqué a boyar de grupito en grupito, quedándome unos minutos en cada uno. El cumpleaños estaba bastante aburrido, los perros calientes tardaban en salir de la parrilla y el sol de las 2 de la tarde me empezaba a picar en los brazos y en la el cuello, como pican pican los mosquitos, con bastante disimulo. Estábamos todos un poco incómodos, un poco atontados y con mucho hambre. Fue en ese momento que apareció él. Bermudas naranja flúo, camisa de gasa, lentes de contacto de color celeste y un sombrero de paja. “Me llamo René” - se presentó. “Al menos no soy el único gay en esta fiesta de mierda” - pensé. Si te llamás René, hay solamente dos opciones: sos gay o sos uno de los muppets. El grupo lo recibió con una serie de “holas” mecánicos y murmurados. Siguieron unos pocos unos pocos minutos tensos, en silencio, no sé cuántos, quizás 2. Un silencio apenas interrumpido por el ruido del pan entre los dientes o el de un encendedor prendiendo un cigarrillo. Hasta que se escuchó a René carraspear y decir: “Bueno, hablemos de mí que es un tema fascinante”. Y empezó a hablar. Nos contó que era chileno, nos contó cómo se había escapado de Chile a raíz de no sé qué escándalo, que su padre vivía en Brasil pero que nunca lo había conocido, que su mamá se llamaba Eloísa, que era escritor y diseñador y entrepeneur y que había vivido muchos años en África. Me preguntó de dónde era yo, y cuando le dije que era de Buenos Aires, nos contó que una vez se había encontrado en un supermercado de Viña del Mar con la mismísima Susana Gimenez. A continuación hizo una imitación de Susana en la apertura de su programa. Y después nos contó que el día anterior había tenido sexo con un negro en la azotea de Macy´s, la tienda en la que trabajaba. Revisé las caras de los otros integrantes del grupo, y me quedó claro que ninguno era gay. Era una fiesta llena de geeks latinos, ingenieros de software y hackers. Pero a René no pareció importarle, o quizás su radar gay no funcionaba bajo el sol picante del mediodía. Cuando volví a sintonizar lo que decía, me di cuenta que seguía hablando del negro de la azotea. “Tenía un pico fabuloso” - dijo, y sus manos dibujaron un cilindro curvo en el aire. Varios de los que estaban comiendo salchicas dejaron de hacerlo instantáneamente.

Y era cierto, escuchar a René hablando de sí mismo era fascinante. El sol caía en picada sobre su sombrero de paja y sobre sus manos que iban y venían en el aire. De a poco los demás se fueron animando. El de anteojitos había ido al colegio con uno de los Bee Gees. El pelirrojo contó que había vivido en Marruecos. La chica de remera naranja hizo una imitación de Cindy Lauper y, cuando René volvió a mencionar al negro, contó que había sido extra en un episodio de Blanco y Negro y que se había enamorado perdidamente de Willis. Así se pasó la tarde y al despedirnos René me dio su email: fashiorenechile@hotmail.com. René se convertiría pronto en uno de mis mejores amigos en San Francisco.

Cuando en el año 2002 descubrí el mundo de los weblogs, me acordé de aquella tarde. Entrar en un weblog personal por primera vez es como encontrarse con alguien bajo el sol blanco del mediodía. Estamos todos medios atontados y aburridos, y esta fiesta de principios de milenio está aburridísima. De pronto hacés clic y estás en un nuevo weblog y es como si alguien llegara de repente, mordiera su perro caliente, hiciera una pausa y anunciara: “hablemos de mí que es un tema fascinante”. Y se largara a hablar. Y hablara de su obsesión por el hilo dental, de lo turro que es su jefe, de lo feo que huele el aliento de su novio, de lo frío que son los días o lo caliente que son las noches.

Hablar de sí mismo frente a una tribuna anónima es hoy, casi siempre, un acto de rebeldía, o, por lo menos, una desubicación. Parece que el único lugar en el que es lícito exponer la intimidad es en el escenario de un talk show, con los patovicas cruzados de brazos atrás tuyo, listos para sacarte en andas cuando confieses que sí, que fuiste vos el que le envenó el hamster a la novia de tu hermano. Desde siempre te enseñan que los demás siempre son más interesantes que vos mismo. Que primero hay que escuchar y después hablar. Que sólo hay que hablar de lo que se sabe y sólo después de reunir toda la información necesaria. Y lo cierto es que nunca se sabe lo suficiente acerca de uno mismo. Y lo cierto es que nunca, especialmente cuando hablamos de nosotros mismos, logramos reunir toda la información necesaria.

El relato biográfico, el género epistolar y el diario personal son considerados hoy géneros menores o bastardos, sedimentos, caspa, cosa de adolescentes o amateurs. La autobiografía se justifica sólo si el retratado es una celebridad, un freak o ambas cosas a la vez.
Y parece que no alcanza con que el género esté muerto y enterrado, hay que saltar sobre la tumba para aplastar más la tierra. Para muestra bastan dos o tres botones. Tomemos por ejemplos dos frases de chicle Bazooka que todo el mundo repite como mantra: “todo es ficción” y “todo es autobiográfico”.

La primera, “todo es ficción”, enuncia algo obvio, el hecho de que para contar algo hay que deformarlo, redondearle los bordes y limarme las astillas. Todos sabemos que una hilera de letras no puede nunca transmitir con un 100% de efectividad el calor de una mano, y mucho menos esos humos que llamamos sentimientos: el miedo, la ira, la alegría. Es cierto que la vida no se organiza en episodios con introducción, nudo y desenlace. Hasta ahí estamos todos de acuerdo, pero sospecho que la frase, “todo es ficción”, también es un mandato. Y ese mandato es: hay que renunciar a la verdad factual, al retrato de la “realidad real”, toda semejanza con hechos reales o personas es pura coincidencia. Es decir, como todo es ficción, ¿para qué ir en busca de algo tan angosto como la verdad factual o subjetiva? Y ya que hay que redondear los bordes y limar, ¿por qué no armar una banqueta con lo que era una mesa?

No es que deteste la ficción, sino que me incomoda su dictadura omnipresente, su pretensión menemista soy yo o el acabóse. También me molesta el óxido que se esconde bajo en los caños de ese andamio, la idea de que no hay que ir al encuentro de la realidad, hay que reemplazarla, modificarla, suprimirla.

En vez de escribir para acercanos a nuestra propia historia y para reconocer nuestros contornos y nuestro pulso, la dictadura de la ficción nos empuja hacia otro lado, el de la invención, la imaginación, hacia el burbujeo de la fantasía. Hay que ser “creativo” sí o sí.

La otra idea palada de tierra sobre la tumba consiste en la frase “todo es autobiográfico”. Es decir, ¿para qué hablar “directamente” de uno mismo, si igualmente todo lo que hacemos sale manchado con nuestras huellas dactilares? Nuestra historia tiñe todo lo que decimos y hasta cómo lo decimos. Entonces, ¿para qué ir en busca de nuestra autobiografía, si igual siempre la cargamos como una mochila? ¿Para qué perder el tiempo examinando y fotografiando nuestra propia sombra, si al fin y al cabo nos persigue a todos lados? ¿Para qué perder el tiempo examinando nuestras propias pecas bajo el microscopio cuando podemos apuntar un telescopio hacia los quasars y agujeros negros que titilan allá afuera?

Y por último, la frasecita que nadie se priva de pronunciar cada vez que se habla de weblogs personales: “Es una práctica masturbatoria”. O sea: escribir sobre uno mismo es una actividad incompleta, infantil, que debería ser desechada eventualmente y reemplazada por otra práctica más adulta, más vital, más comprometida, es decir, escribir una novela (una novela en serio, un libro hecho y derecho, de papel y con tapa dura, un sanguche de letras). Y si no siempre podés convertirte en profesor universitario.

Pero como no soy profesor en comunicación o letras no voy a demorarme en cuestiones teóricas que me aburren. Abandono ese bote acá mismo y sigo a nado. Lo cierto es que prefiero hablar de mí mismo y de mi weblog personal, y de qué busco cuando salgo a pasear por la internet a leer otros weblogs. La historia de los weblogs y cómo surgen, la cuestión de si es un boom o un patapúfete, el valor de los emprendimientos comunitarios, la formación de nuevos cúmulos en el cielo de las bitácoras, la tensión entre el periodismo profesional y el periodismo blogger, son temas que dejo como tarea para el hogar o para otro panelista más agudo, recto u obtuso que yo.

Mi weblog se llama Puto y aparte. Una manera sencilla de localizarlo es tipear la palabra “puto” en google. El primer resultado de la búsqueda es un sitio de recetas de cocina. Parece que el “puto” es una especie de budincito que se prepara con arroz, clara de huevo, azúcar y polvo de hornear. En ese website se menciona una variedad maya, y por eso me gusta suponer que debe ser un plato popular en Perú y América Central. Uno de mis sueños es estar sentado un día en un restaurant en Puerto Vallarta y escuchar a un parroquiano comentándole al mozo: “Cómo me comería un puto”. O mejor todavía, ¿sabían que los mexicanos le llaman cajeta a algo parecido al dulce de leche? Mi segundo sueño sería estar sentado en un restaurant en Cancún y escuchar a un señor acompañado de su mujer y pidiéndole al mozo: “Tráigame un puto con cajeta”.

(Qué lindo que es decir todas estas pavadas en un Centro Cultural, ¿no?, es como si tuviera otro eco, eco, eco).

El primer post fue publicado en septiembre de 2002, pero para mí la fecha de nacimiento del weblog ocurrió mucho antes, en 1998, más precisamente en agosto de 1998, pocos días después de mudarme a Estados Unidos para convertirme en becario de la universidad de Rutgers. Ese día de agosto de 1998, sentado frente a la computadora de mi oficina, seleccioné la totalidad de los contactos de mi libreta de direcciones y apreté el botón de “Escribir email”. Mis contactos incluían amigos, familiares, conocidos, ex jefes, ex compañeros de trabajo, ex compañeros de facultad, etcétera. La primer línea del correo decía: “Paso a anunciar la noticia bomba, chocolate por la noticia: soy gay”. Y seguían 5 páginas de blablá. Ahí estaba el huevito del sea monkey que después se convertiría en PutoyAparte: Una tribuna difusa, el tono confesional, la verborragia para frenar el miedo primal de que se me olvide el castellano, el exabrupto, el zapateo y el zarandeo. Y la intención, quizás ingenua, de ser lo más verdadero posible. Escribí ese tipo de emails compulsivamente durante cuatro años, generalmente entre las 2 y las 6 de la mañana, en una oficina o en mi habitación, solo, a oscuras. Sin ninguna intención más que la secreción, para transpirar y quemar calorías psíquicas, para liberarme de la adiposidad que te genera el estar lejos de todo.

¿Por qué escribir este tipo de prosa chirle y fosforescente, esas notas íntimas y caóticas? No lo sé, pero me gusta lo que dice Joan Didion en su ensayo “Acerca de tomar notas en un cuaderno”, de 1966 (la traducción es mía): “A veces me engaño a mí misma e imagino que guardar un diario encierra alguna virtud valiosa. Si veo lo suficiente y lo escribo, me digo a mí misma, algun día cuando el mundo parezca vacío de maravilla, algun día en el que siga mecánicamente los movimientos de lo que se supone que tengo que hacer, ese día de bancarrota abriré mi cuaderno y allí estará todo, una cuenta bancaria de recuerdos con interés acumulado, un pasaje de vuelta al mundo que espera allá afuera. Pero no es así, escribo en mi cuaderno para recordar cómo se sentía ser yo en ese momento.” Y más tarde agrega: “Escribo porque todo vuelve. Y las personas que fuimos también vuelven. Y creo que es una buena idea seguir saludándonos, por lo menos, con las personas que fuimos, aunque no disfrutemos ya de su compañía. Sino aparecen sin anunciarse y golpean la puerta a las 4 de la madrugada de una mala noche y exigen saber quién los abandonó, quién los traicionó, quién está preparado para la reconciliación. Olvidamos demasiado pronto las cosas que pensamos que nunca olvidaríamos. Olvidamos los amores y las traiciones, olvidamos lo que susurramos y lo que gritamos, olvidamos lo que fuimos. Y por eso creo que es bueno mantenerse en contacto. Y supongo que los cuadernos sirven para eso: para mantenerse en contacto.”

Yo agregaría que escribir ensancha la percepción. No sé muy bien como explicar el efecto, pero sí se que se produce. Se me ocurre que cuando la gente escribía con pluma, escribir se parecía a dibujar o a pintar, y quizás el movimiento de la pluma sobre el papel activaba algún centro cerebral más instintivo, más amigo de las siluetas y las sombras y las luces. Y se me ocurre que algo parecido ocurrió con la llegada de la máquina de escribir, que es al fin y al cabo, un instrumento de percusión. El retumbar de los timbales o de las teclas, despieta, supongo, algún cúmulo neuronal o induce algún trance. En mi caso, meterme en la burbuja de luz que irradia el monitor, masajear la espalda del teclado y oprimir los nudos nerviosos de las teclas me manda a un plano lisérgico con Lucy, el cielo y los diamantes. Un lugar en el que la historias levan y ganan espesor, y dónde las palabras coagulan y se hace la cascarita.

¿Qué es lo que busco cuando escribo? Algo parecido a lo que busco cuando leo. Amy Tan lo dice mejor que yo: “Escribir es para mí un acto de fe, la esperanza de que descubriré lo que significa para mí la “verdad”. Y leer es también para mí un acto de fe, la esperanza de que descubriré algo esencial acerca de la vida, acerca de mí. Y si el escritor y el lector descubren lo mismo, si tienen esa conexión, entonces el acto de fe se ha convertido en un acto de magia. Para mí ese es el misterio de la literatura y de la vida - la conexión entre dos individuos que descubren al final que son más parecidos que diferentes.”

Ese párrafo explica también lo que me busco cuando leo, y que raramente encuentro. Busco encontrar algo esencial acerca de la vida, acerca de los demás, acerca de mí. La llegada de los weblogs personales renovó en mí esas esperanzas: la internet se llenaría de historias de plomeros, prostitutas y diputados, de curas y magnates. Sentí que los weblogs recuperaban la fascinación por el texto escrito frente a la asfixia de la animación, la videoconferencia y el mp3. La promesa de ensanchar esa paleta de colores y de experiencias está hoy en suspenso: aunque cuantitativamente la blogósfera está en pleno big bang, cualitativamente pareciera que todo es chocolate, frutilla y crema americana a 3 pesos el kilo.

Y quizás convenga ahora hablar de ustedes, o por lo menos, algunos de ustedes, los que escriben o escribirán en algún momento un weblog personal. Y dar algunos consejos y opiniones que nadie me pidió, pero quizás resulten útiles. Ahí van:

1.No hace falta ser escritor para escribir. Alcanza con tener un weblog y una voz. Y olvidarse de escribir la gran novela o el gran poema, por lo menos al principio.

2.No busques lectores ni visitas. Escribir es demasiado complicado como para hacerlo por encargo o con ánimo marketinero. Respecto a los temas, lo cierto es que nadie sabe que quiere leer hasta que lo lee. Escribí sobre lo que te apasiona o te conmueve.

3.No prestes atención a los comentarios. Los lectores que comentan son sólo algunos de los lectores. Otros escribirán emails y otros simplemente leen en silencio. Si lo que buscás es el calor de una tribuna que te vitoree, escribir no es lo tuyo.

4.Aunque ahí arriba dije que hay que escribir para una audiencia de una sola persona (uno mismo), sería bueno que trates al lector con delicadeza. O sea, en cuanto a temas, permitite escribir sobre cualquier cosa, pero en cuanto a calidad de tu prosa, buscá limarla y mejorarla.

5.Los lectores de weblogs buscan puntos de vista, no historias inéditas o inteligencia afiladísima. La red rebalsa en este momento de información, no hace falta agregar más. Lo que sí falta son filtros y miradas. Tenélo en cuenta.

Para terminar me gustaría volver a eso que dijo Amy Tan. “Para mí ese es el misterio de la literatura y de la vida - la conexión entre dos individuos que descubren al final que son más parecidos que diferentes.”

Ese acto de magia, ese giro mágico y misterioso, ese encuentro entre dos personas (el lector y el escritor) ocurrió para mí una única vez en estos dos años de escribir un weblog. El lector se llama Pepe y es español. Recibí un único correo de Pepe, y nunca más supe de él.
Escribo el weblog para mí, el resto es yapa, pero en el caso de Pepe sentí por primera vez que se abría del todo la fibra óptica y se ensanchaba la banda ancha. Y que volvía a encontrarme, otra vez, bajo el sol del mediodía, con un amigo.

Amigo Xtian:

Es posible que a veces te suceda lo que a mi me ha pasado esta noche: que cuando menos lo esperas, cuando no encuentras nada que te motive ni siquiera para pensar, encuentras algo que te interesa.

Soy español, y hoy ha sido jornada electoral en este pais. He acudido a votar, pero no me interesaba para nada lo que ocurriera fuera de mi casa, que comparto con mi mujer y mi hijo de cinco años. Como sabes el pasado jueves hubo un atentado en Madrid y estamos saturados de muerte y dolor, de informacion y de la inmundicia de pensar que compartimos esta vida con gente a la que nada le importa una mierda.
Esto te lo cuento para decirte que hoy me he sentado a mi ordenador con el propósito de evitar cualquier conexión con lo sucedido y con lo por venir, al menos por un instante desde hace unos dias. Así que, viendo los libros apilados en mi estudio y los cds amontonados, y sobre todo una breve y proletaria colección de coches de miniatura que mi mujer amenaza con sacar a la basura… he tecleado en el google las palabras mágicas que me han llevado hasta tu página, que no han sido muy misticas, pero han bastado: “estanterias” e “Ikea”.
Pero como realmente no me apetecia nada ni siquiera pensar en que estantería vendría a juego con el resto de las que ya tengo, he pinchado en una entrada desconocida y errática, y he encontrado tu blog.

Quiero que sepas que he leido de un tirón casi todo lo que tienes puesto. Los autoreportajes, las cartas enviadas con otras identidades, confesiones de tu vida y apreciaciones personales con las que coincido plenamente unas veces (me encanta Cortázar, tambien leí a Verne de adolescente, mi habitacion de soltero era tal como la tuya…) y que no comparto en otras (no soy homosexual, ni he salido nunca de mi pais mas que de viaje de novios…). Pero no he podido apartarme de contestarte al conocer que dudas si continuar, sin decirte que a mi me ha interesado leer tu pagina, que me ha gustado como expones las cosas y desearte que no desaproveches la oportunidad de escribir como una liberación, que es como siento yo que surgen tus palabras de estas “cartas” que acabo de leer.

Ojalá yo tuviera el coraje, por mucho que te quejes de tu inconstancia o de esa especie de exigencia con tu propio estilo, de plasmar mis sentimientos y experiencias como tu lo haces. Nada sabía de tí hace una hora, pero me has hecho sentir, en un momento en el que estaba buscando estanterias en internet completa y radicalmente SOLO, como el que camina acompañado de un viajero con el que uno no habla, pero te alivia saber que comparte tu mismo destino.

Recibe un saludo y muchos ánimos, desde España

Pepe



31 Comentarios en “El texto que escribí para la Mesa Redonda en el Rojas”

  1. Roberto | 21/09/2005 a las 04:05:08

    Hermoso texto (algunas imágenes son realmente para agradecértelas como lector). Lástima no haber podido llegar más temprano.
    Me parece válida tu posición (más bien tu necesidad) en cuanto a los motivos para escribir, aunque no sea la misma para todos los que lo hacen.
    Encontrar a un “semejante” es, por supuesto, algo extraordinario. Otras sensibilidades se conforman con formar parte de un grupete de interlocutores más o menos estable y también es válido para ellos.

    En fin, basta de teorías por hoy. Haberte podido saludar fue un gustazo.

  2. José Joaquín | 21/09/2005 a las 04:09:34

    Pepe estuvo muy bien, es la primera vez que un español merece una línea tuya aquí.

    Puto no es ningún plato popular en Centroamérica, puto es el macho que se coge a un montón de chavas (lo siento). Es la primera noticia de que los mayas estuvieron en Perú.

    Algún samaritano que se preocupe por el lector extranjero puede decirme qué es cajeta?

    Por lo demás creo que soy diferente en muchas cosas a vos. Busco lo mismo que vos, una conexión con el autor. Lo encuentro, felizmente, más veces que vos, porque soy políglota. Porque busco que alguien me diga cómo es y maravillarme de su naturaleza, de su ingenuidad y adivinar, a veces, una sonrisa al otro lado de la pantalla, esperando que venga su amigo marianito y sonría también.

    De ahí que leo blogs de gente que no tiene la más peregrina idea de cómo se utilizan las comas. Pero que escribe con la misma ilusión que yo, de comunicar algo y de sufrir juntos o reír juntos.

    Eso de escribir para uno mismo es siempre discutible. Es confundirse: tu lector primario y el más importante sos vos. Pero al escribir en un lugar público, lo hacés para que los demás lo entiendan. Sólo sería creíble el mito de un único lector con los diarios habituales: esos que jamás se publican, ni nadie lee aparte del autor.

    Tu comentario preferido, tal vez está escrito con corrección ortográfica y gramatical. El comentario preferido de mi blog es de otro tipo, es aquel que me dijo “ME A GUSTADO ESTA ANEGDOTA”, por todas las implicaciones que tiene eso, y por la maravilla de haberme comunicado con alguien diferente a mí. Ese mismo alguien, minutos antes me había dicho estúpido hijo de puta.

  3. Xtian | 21/09/2005 a las 10:00:05

    Roberto: gracias. Desde ya cada uno tiene sus necesidades, no intento imponer las mías a nadie.

    José Joaquín: varias cosas.

    1. Para escribir este texto me quedé (literalmente) sin dormir. Y lo terminé minutos antes de salir hacia el Rojas. Por eso tiene varios errores. Entre ellos:

    a. confundir mayas con incas de una manera alevosa (mi cerebro comete este tipo de genocidios indígenas y muchos otros cuando estoy sin dormir y encima nervioso).

    b. el tema de “todo es autobiográfico” está mal planteado conceptualmente y se entiende poco.

    c. el texto parece sugerir (así lo entendio Balduccio durante la charla) que le dije a TODOS que era gay mediante email. Eso no es así. La mayoría de la gente cercana a mí ya sabía que yo era gay en 1998. Esto fue un error inconciente al suponer que los lectores de este post son amigos míos o gente que lee PyA (y leyó otros posts, por ejemplo “Raro, otra vez”).

    d. hay otros errores gramaticales, ortográficos y de los otros. Todos estos serán corregidos en un futuro update.

    2. la cajeta es algo que se parece mucho al dulce de leche (¿sabés que es eso?). No sé si será común en México, pero en USA, en lugares mexicanos, los alfajores (y otros postres) están rellenos con cajeta, y no con dulce de leche.

    3. tengo problemas gravísimos de memoria. Mi memoria es caprichosa y caótica (quizás lo sea para todos). Y por lo tanto, cuando escribo para mí mismo proyectado 4 o 5 años al futuro, necesito hacer “que todo se entienda”, porque ese que soy yo en el futuro es básicamente otra persona que es MUY otra persona. Y aunque es cierto que me imagino que hay otros que leen, los imagino leyendo de ojito. Sigo sosteniendo que mi weblog tiene como lector fundamental una audiencia de una persona. Sino no me bancaría que muchos de mis posts reciban respuestas nulas, difusas o que sienta que nadie entendió un pomo lo que quise decir.

  4. Dolores | 21/09/2005 a las 11:39:56

    XTINA: Mucha suerte en el dia de hoy, que salga todo lindo linda, si puedo me doy una vueltatia, pero lo veo medio dificil, luego epsero leer los comentarios.

    Saludos

  5. pablotossi | 21/09/2005 a las 12:14:15

    Xtian, felicitaciones por la claridad de tu exposición, aunque lamentablemente por el salto de hoja tuvo un aplauso adelantado (fuiste el único en recibir dos aplausos!!! doble mérito!!!)

    felicitaciones a todos!

  6. nahuel | 21/09/2005 a las 13:14:18

    yo no llegué :(

  7. fabiana | 21/09/2005 a las 15:12:47

    la verdad tu texto para la charla del rojas me emocionó un poco, ya que es lo que yo pienso de un blog y del mio propio. Te leo desde hace tiempo pero nunca deje comentario, vale la pena lelerte, gracias

  8. José Joaquín | 21/09/2005 a las 15:13:24

    Xtian: no era la intención fustigar el texto. Sé que es “cajeta” en México porque es lo mismo en Guatemala, lo que quería saber era si tenía un significado “argentino” que parecía sexual según lo que insinuaba el texto.

    Supuse que lo de mayas en Perú era intencional, pero el texto no lo dejaba claro.

    Saludos.

  9. hermes | 21/09/2005 a las 16:12:10

    Un gustazo ha sido leer todo esto de un tirón y hubiese sido asistir. Es como si hubiese leído un montón de post seguidos.

    Yo creo que lo básico a tener para escribir un weblog, son: buena memoria y vivencias. Me falla la memoria, tanto que casi se han borrado mis vivencias (que fueron muchas) y las actuales apenas son dignas de mencionarse.

    Casi me siento mas triste por no tener vivencias, no por no poder contarlas.

    También hay que tener tiempo suficiente y saber escribir, gozar la escritura.

    Tu eres excelente en eso, en disfrutar la que escribes y en saber transmitirlo.

  10. werte | 21/09/2005 a las 18:00:57

    Estuvo muy bueno, y lo dijiste muy bien, ni ahí que se notó nerviosismo, menos que te caías de sueño. Saludos.

  11. werte | 21/09/2005 a las 18:03:50

    Y para el que pregunta, “cajeta” refiere en el argot argentino a la vagina.

  12. Mori Ponsowy | 21/09/2005 a las 23:08:40

    No había entrado a tu blog antes y, para colmo, anoche llegué justo cuando terminabas tu ponencia. Pero me hablaron súper bien de tu charla y entré a leerla: te recontra-felicito. Me pareció inteligente, aguda, entretenida, distinta, bien pensada y maravillosamente escrita.

  13. fabu | 21/09/2005 a las 01:09:31

    gracias xtian,
    en un momento paré la lectura abrí el word y me puse a escribir como loco. despues, como relajado, seguí leyendo tu texto. ya te contaré… fue “terapeútico”! gracias loco!

    yours.

  14. Jorge Alberdi | 21/09/2005 a las 03:04:13

    Buen texto, me hubiese gustado ’ser’ presente. En fin, uno está lejos de lo que quiere, casi siempre. Pero está esta posibilidad de leerte.
    Creo que cada uno escribiendo ‘encuentra’ una forma, y este modo, el blog, es especial: encontrar la forma es encontrarse; encontrarse es ir olvidándose de lo que uno fue, con la ventaja de que puede volver sobre los pasos propios y ‘admirarse’, no más que eso; verse a la distancia, y comprobar todas las personas que uno fue siendo. Un amigo me dijo una vez que escribe para dejar un rastro de lo que hoy ya olvidó.
    No comparto eso de que uno debe escribir para el lector que es uno mismo. Me parece que como medida profiláctica, como ‘el otro yo’ que pule para que finalmente se salven las contradicciones entre el consejo 3 y 4, vale.
    Es cierto, sí, que no es necesario ser un escritor para escribir en un weblog. Agregaría lo que siempre digo, y que es lo más difícil: para escribir, hay que escribir.
    Desde hoy tendré el privilegio de tener un link con tu puto y aparte. Gracias

  15. m. | 21/09/2005 a las 13:04:26

    Lo de René … Eso sí que es romper el hielo !
    Me quedé pensando en el punto 5. Como lector de blogs, qué busco ? No tengo la menor idea. Y lo más curioso es que sin embargo encuentro cada tanto.
    No creo que la red esté repleta de información. Está repleta de datos y la mirada que mencionás es precisamente el modelo que las cose y transforma en información.

  16. maino | 21/09/2005 a las 22:28:36

    gracias por exponer todo esto. Un lujo tenerte en la blogosfera. Abrazo

  17. Paxzu | 21/09/2005 a las 02:19:14

    me gustó mucho el paralelismo, la historia de René y el hablemos de mi que es fascinante, nada mejor para definir un weblog!

  18. daniel | 21/09/2005 a las 05:27:13

    Esperaba verlo en letras despues de oirlo para poder compartirlo con otros.
    Quiero decirte que me chupa un huevo si me /nos consideras más o menos al escribir, porque sea la que sea la manera en que lo haces, a muchos de nosotros, nos gusta lo que sale.

  19. Jetson | 21/09/2005 a las 08:26:42

    Hubiera disfrutado estar presente en el Rojas y saludarte. Lástima estuve de guardia.
    Me parece excelente tu exposición. con pasajes más que divertidos. Me mató esto: “Mi segundo sueño sería estar sentado en un restaurant en Cancún y escuchar a un señor acompañado de su mujer y pidiéndole al mozo: “Tráigame un puto con cajeta””.
    Lograste varios minutos de risa en mi madrugada, que no es poca cosa. gracias y saludos.., tanto tiempo.

  20. PAblo.- | 21/09/2005 a las 13:58:03

    Empecé con esto hace una semana, sin entender demasiado por qué. Ahora tampoco lo entiendo demasiado, pero me siento mucho mejor. Abrazo.

  21. el nono | 21/09/2005 a las 17:06:32

    todo lo que tiene un porqué es aburrido

  22. Santxo | 21/09/2005 a las 23:24:43

    La verdad que vengo siguiendo tu blog (que por suerte no deja de mejorar) desde hace tiempo ya, y siempre tuve ganas de escribir uno yo, peor no me animo, no se por qué… pero este post de hoy me dió unas increibles ganas de empezar a escribir… no se si durarán lo suficiente como para realmente hacerlo, ni se si tengo tanto para contar… pero las ganas, por ahora, están ahi.
    Gracias por escribir!!

  23. guillermo | 21/09/2005 a las 01:52:31

    estoy acà, sentado y miràndo letras de colores, …entre èsas letras elijo las que dibujan un gracias, y entònces me acerco un poco a èso de la mirada…
    …la primera vez que leì la palabra “blog” fuè hace unas semanas en èse “librito” que entregan en el Rojas, entònces asistì èse martes con la idèa de encontrar la respuesta a mi pregunta: ¿de què se trata èsto?, …entònces empezàste a leer tu texto, …entònces encontrè una mirada, …entònces aparecìa una respuesta, …entònces me dieron ganas de llorar y reir a la vez, …entònces me dì cuenta que sì… que las palabras brillan con colores inmensos.
    gracias nuevamente.

  24. HighToro | 21/09/2005 a las 19:18:11

    […]
    escribir una novela (una novela en serio, un libro hecho y derecho, de papel y con tapa dura, un sanguche de letras). :-D Yes Sir, ese es el digno destino final. Y sino, se está perdiendo el tiempo con paparruchadas (es decir, blogs).
    Me inclino (poquito) ante su brillante post.

  25. Lord Cheselin | 21/09/2005 a las 20:26:59

    Es una larga pontificacion que es muy bueno leerla.

    Un tema interesante es que nadie lee realmente los blogs. Te toman una frase y luego dicen una oracion sobre eso y dejan la dire para hacer red.
    Es decir alguien habla sobre el tema que mas le apasiona (uno mismo) pero resulta que el resto de las personas piensan igual: el tema que las apasiona son ellas mismas.

  26. Santxo in a Nutshell | 21/09/2005 a las 23:23:44

    Acá estoy

    Bueno, listo: ya instalé el sistema para publicar los blogs en mi server, lo configuré (o al menos eso me hice creer a mí mismo, tocando algunas cositas y opciones, sin saber mucho cual será su efecto), y ahora viene…

  27. GATTACA | 21/09/2005 a las 16:17:15

    El texto que escribió Xtian para la Mesa Redonda en el Rojas

    Se recomienda enfáticamente a los lectores de este sitio que quieran saber/ineriorizarse un poco más al respecto de temas blogóticos (boludeces blógicas, con todo respeto) leer este post de Xtian intitulado “El texto que escribí para la Mesa Red…

  28. viviane | 21/09/2005 a las 06:11:36

    muy lindo articulo! me lo lleve a mi blog citando tu fuente.

  29. viviane | 21/09/2005 a las 17:05:22

    xtian: estuve leyendo el post de “confesiones”, la primera y segunda parte. me he quedado sin palabras! me encanta tu manera de escribir. tambien lei otras cosas tuyas. todas, independientemente del tema, estan escritas de una forma que engancha de inmediato. te felicito. ya te tengo anotado entre mis favoritos.

  30. Nacho | 21/09/2005 a las 21:18:06

    Tu exposición, sencillamente excelente.

  31. mariana | 21/09/2005 a las 16:28:13

    Hablemos de vos, que es un tema fascinante…

    leerte me tentó como una tortita negra de la panadería de la vuelta

    saludos, Mariana.

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