Estados alterados

30 de Septiembre del 2002

[4 de Septiembre de 1998, Rutgers, New Jersey, USA; mi partida de Argentina]

Salimos apurados de casa, como siempre: mi papá descubrió que no tenía el registro encima y tuvimos que volver a buscarlo. De cualquier manera llegamos al aeropuerto con tiempo, y en el momento de embarcar hubo, por supuesto, lágrimas por doquier.

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Mirando por el ojo de la cerradura

30 de Septiembre del 2002

[17 de Octubre de 2001, San Francisco, USA]

Cumplo años mañana, ingreso a los 31 y como siempre me replanteo mi vida. ¿Sólo por un día? No, últimamente me replanteo drásticamente mi vida a cada segundo. Mis replanteos son muchas veces casi adolescentes: abandonar la vida sedentaria, convertirme en un tipo atractivo físicamente, atleta. Pero también me enredo en el intríngulis fundamental: ¿cómo hago para conseguir un novio a medida que me pongo más viejo y me banco menos la pelotudez circundante? Si no conseguí un boludote a los 23 años, cuando era joven y me comía cualquier bola de fraile, ¿cómo hago para conocer alguien a los 31, cuando mi tolerancia hacia la forrada se acerca peligrosamente a cero?

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28 de Septiembre del 2002

[Enero de 1998, Bell Labs, New Jersey, USA; extraído de mi diario personal]

Ayer recibí la carta de Viviana. Era una carta escrita en un desvelo, a las 5 de la mañana. En papel sin renglones, ocupando todo el espacio de la página, las filas de letras derechitas. Yo me imaginé a Viviana sentada en la cocina, con una tazota de té con limón echando humo al lado. Un cuadro de Rembrandt.

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Irse

27 de Septiembre del 2002

[14 de Febrero de 1998, Aeropuerto JFK, New York, a punto de volver a Argentina luego de mi primer viaje a USA]

Tan violento es irse, esperar que se hagan las 21.45pm, embarcar y comprar perfumes o chocolates en el free shop. Asfixia de aeropuerto. Casi puedo sentir la tensión de la cuerda del arco que me va a lanzar en una hora como una flecha, una flecha que se clavará en el culo del mundo.

Pomadas

27 de Septiembre del 2002

[25 de Julio de 2002, 2pm, Merlo, Buenos Aires, Argentina ; extraído de mi diario personal]

Luego de días de haber hablado con Fabián, él me llama. Hablamos estupideces. Le pregunto si dejó atrás sus días de soltería para siempre. Dice que no, y se descuelga con anécdotas triviales, que incluyen “minitas” y “putitas” por doquier. En el medio del relato hace una pausa para mechar un “ojo, que en cualquier momento te empomo a vos”. Yo se la dejo pasar, pero antes me detengo a aclarar que no practico más el sexo oral como único item del menú, aunque si quizás como aperitivo. Se ríe, tira la pelota afuera, y yo no la voy a buscar. Prometo llamarlo, cosa que no haré.

Calorías

26 de Septiembre del 2002

[9 de Septiembre de 2002, 1.45am, Ford Hall, New Brunswick; extraído de mi diario personal]

¿Cuántas veces me planteé empezar este diario? Uf, no Christian, no, nada de filosofías nocturnas y zapatos de goma. La noche tibia. Ford Hall. Mi nueva vida en Rutgers. El tipo de rasgos extraños de los grease trucks. Vino Chris y vimos “Y tu mamá también”. Muy buena. Pero, ¿por qué la gente festejó tanto el beso homosexual de Tenoch y Julio? Después vagabundeé por Seminary Place. Un gordo persistente se me acercó y me atosigó. 40 minutos hablando de relaciones y bla bla. Huí diciendo que me cerraba el almacén. Eran la 1.20 am. Compré dos bananas y más tarde papafritas y alguna otra caloría. A empezar mi nueva vida ya: dieta, gimnasio, ahorro, responsabilidad en el estudio. Emmett Andrews: un hombre en la internet, el culo al aire, un video de wrestling , otro de super héroes y un interés sospechoso en mí. ¿Por qué sospechoso? Jaime nunca más llamó y dejaré que no llame. Fui a “The den” y había un negro hermoso bailando sobre el parlante y un show de drag queens molesto y gritón. Ahí estaba Angel con un amigo buen mozo. No se mostró muy feliz cuando le nombre a Jaime. ¿Y Argentina? Allá.

Vidrios rotos

23 de Septiembre del 2002

[Año 2000, New York, USA]

hola gente
yo acá en mi oficina
vuelvo a los bits
con el aire acondicionado que me pega en la cara
marca un cambio de rumbo
recién me llamo Tim
que hoy no nos podemos ver
porque su auto nuevo
se le rompió
y no sé que otro yeite
estoy en el chat
chateando con un cubano
un cubanito relleno de dulce de leche

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